Gichin Funakoshi (船越 義珍, 'Funakoshi Gichin' 10 de noviembre de 1868 - 26 de abril de 1957) fue el maestro okinawense creador del Karate japonés estilo Shotokan, junto con su hijo Yoshitaka "Gigo' , y es considerado el "padre del karate moderno".
El mes de Abril tiene, para los karatekas del estilo Sotokan, una significación especial.
En muchas partes del mundo, casi al finalizar el mes, se realizan homenajes a la memoria de un hombre "común", quien junto con los clásicos confucianos, la caligrafía Shodo y las maneras de comportarse en la naciente sociedad japonesa, enseñaba otro arte que, varios años después de su muerte, es practicado por millones de personas en todo el mundo: el Karate-Do.
Gichin Funakoshi fue el más grande entre los grandes maestros del Karate. Murió como Meijin (Maestro) a la edad de 89 años, el 26 de Abril de 1957, a las 8,45 de la mañana, después de haber revolucionado un sistema de combate sin armas, transformándolo en un Arte.
"Mucho se ha escrito en Japón acerca del gran Maestro Funakoshi, ...su autobiografía. Escrita poco antes de su muerte, resume en ella algunos detalles de su vida, su niñez y juventud en Okinawa, su tarea de refinamiento y popularización del Karate, su sistema para una larga vida sana. En esta obra revela su personalidad única, su antigua costumbre de analizarse a si mismo, su mundo y su Arte."
Fundador del KARATE-DO
En Shuri, Okinawa, nació prematuramente en el seno de una familia de la clase Shizoku (privilegiada). Los padres de Funakoshi observaron su constitución débil y precaria salud, y pensaron que el Karate contribuiría a robustecerle.
Yasutsune Azato, uno de los más grandes expertos okinawenses, fue su primer maestro de Karate. Azato provenía de una familia de clase Tonochi (clase alta, con jefaturas hereditarias en pueblos y villas), y era además, excelente caballero, kendoka y kyudoka.
Gichin Funakoshi estudió también con Ankoh Itosu, renombrado experto conocido por su tremenda fuerza en las manos y por su cuerpo de hierro; los maestros Kiyuma, Toomo de Naha, Niigachi y Matsumura, todos ellos también famosos por su habilidad en el Arte y sus extraordinarias cualidades personales.
Tuvo una larga lucha para imponer el término "Karate", en lugar del entonces usado "Tode" (puño chino) u Okinawa-te (la mano de Okinawa).
Karate significaba no sólo "manos vacías" (sin armas ni violencia), sino también en el sentido esotérico budista de "vacío": vaciar o eliminar del cuerpo y la mente la dualidad de conceptos, las ideas preconcebidas, y lograr ese estado de calma donde todo se puede percibir claramente.
"Los conceptos e ideas orientales siempre han estado en íntima conexión con las habilidades físicas. Aun cuando el lenguaje o las ideas inevitablemente han cambiado en el curso de la historia del pueblo japonés, las raíces filosóficas y morales han permanecido sólidamente unidas a las técnicas.
El Maestro Funakoshi fue un esplendido ejemplo de un hombre de familia samurai nacido al comienzo de la era Meiji, que, viviendo hasta la época contemporánea observaba estrictamente el código samurai. Agradezco enormemente el haber sido uno de sus discípulos y sólo lamento que él no esté ya entre nosotros." Genshin Hironishi.
Un karateka preguntaba a su Sensei: ¿Cuál es la diferencia entre un hombre del Do y un hombre insignificante?
El Sensei respondió: "Cuando el hombre insignificante recibe el primer Dan, corre rápidamente a su casa gritando a todos el hecho. Después de recibir su segundo Dan, escala el techo de su casa, y lo grita a todos. Al obtener el tercer Dan, recorrerá la ciudad contándoselo a cuantas personas encuentre."
El Sensei continuó: "Un hombre del Do que recibe su primer Dan, inclinará su cabeza en señal de gratitud; después de recibir su segundo Dan, inclinará su cabeza y sus hombros; y al llegar al tercer Dan, se inclinará hasta la cintura, y en la calle, caminará junto a la pared, para pasar desapercibido. Cuanto más grande sea la experiencia, habilidad y potencia, mayor será también su prudencia y humildad".
Esta anecdota concuerda a la perfección con el caracter de Gichin.
Gichin Funakoshi fue un hombre del Do, que no buscaba ganar competiciones o el récord de romper tablas o techos solamente. Siempre enseñó que el Karate buscaba la perfección de sí mismo y de la personalidad, y creyó en el respeto entre los seres humanos.
La esencia de sus enseñanzas está inscrita en su monumento en el templo Engakuji Zen, en Kitakamakura:
"Karate Ni Sente Nashi": no hay técnicas ofensivas en el Karate; el Karate no hace el primer movimiento, no ataca.
Con esta enseñanza nos despedimos
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