El Dojo Kun es una serie de preceptos que suelen estar colgados y escritos en Kanji (Ideogramas Japoneses) en la pared de los Dojo de las artes marciales japonesas modernas del karate o del Judo, y en el arte marcial del Aikido estas disciplinas, se encuentran incluidas en el formato del gendai budo.

A pesar de que se sabe que la mayoría de las reglas son posteriores a la Segunda Guerra Mundial. (Gichin Funakoshi el padre del karate moderno japonés no las menciona en su autobiografía). En muchos casos se perpetúa la tradición de los preceptos del Bushidō que ayudaban a mantener una línea del pensamiento en el practicante.

En el caso del arte marcial del karate Do se les relaciona con la esencia de Niju kun, los veinte principios escritos por el padre del Karate moderno Gichin Funakoshi, quien era un ferviente seguidor de la filosofía china del confucionismo, según la cual, se da gran importancia a los ritos; al ser formas de conservar el pasado místico que fue legado; el confucianismo apoya que se los siga practicando y les da nuevos valores. Eran vistos por los confucianos como un símbolo de jerarquía y poder. Además, son un método de autodisciplina y dominio de uno mismo, al hacer que el individuo deba realizar algo de una manera precisa. De esta manera, los ritos como el Dojo Kun, garantizan que la sociedad, el Estado, la familia y la escuela funcionen correctamente, ya que las acciones del gobierno deben tener orden y jerarquía.

Sin embargo hay que notar que en épocas previas a la Restauración Meiji o siglo 20, estos preceptos del Dojo, le permitían al guerrero feudal japonés o samurai retomar su lugar en la sociedad en los periodos entre guerras o de paz, buscando su la armonía o "wa" dentro de esta

El dojo kun del karate shotokan tiene los siguientos preceptos:

Formación de la personalidad

Rectitud

Esfuerzo y constancia

Respeto a los demás

Reprimir la violencia

El dojo kun os enseña que el Karate-Do es más que un mero ejercicio físico. A través del entrenamiento riguroso, desarrollamos el espíritu de lucha y de superación. El practicante aprenderá a controlar su mente y a vencer las dificultades que el ejercicio físico le deparan. Fortalecer el espíritu ante las adversidades contribuye para el perfeccionamiento del carácter. Asimismo aquellos que están físicamente más limitados tendrán siempre el espíritu para perfeccionar.

Por último, me despido con unas palabras del maestro Gichin Funakoshi que consiguió resumir el dojo kun y el concepto que todo karateka tiene de la vida en una sola frase: "La finalidad del karate do no radica en ganar o perder sino en la perfección del caracter."